Nuestras contradicciones

Todos aceptamos que tenemos contradicciones, es decir, que pensamos una cosa y luego internamente deseamos otra y actuamos instintivamente de forma contraria a como pensamos. Por ejemplo, es el caso del hombre casado que cree y piensa que es bueno ser fiel a su mujer, pero no puede evitar mirar a otras mujeres con deseo. O los que piensan en hacer dieta pero no logran controlar sus impulsos. O los que creen que quieren ser médicos y abogados pero no consiguen sentarse a estudiar. La lista es inmensa y siempre encontramos una razón para justificar nuestras contradicciones y poder dormir tranquilos las noches.

En verdad, somos humanos y al fin y al cabo todos queremos preservar nuestra vida, por lo que no hay nada malo en buscar razonamientos para dormir bien. El problema surge cuando queremos evolucionar y crecer y no simplemente sobrevivir, para ello se trata de ir eliminando contradicciones y ser lo más coherente posible  entre el pensar, actuar y sentir. Para ello se necesita mucha honestidad con uno mismo.

 

Las contradicciones y los patrones hipnóticos

Más o menos todos sabemos lo que es la hipnosis. De una forma muy simple y superficial podemos decir que hemos dormido una parte de nuestra mente con el objetivo de que alguien experto la manipule para producirnos una sanación o el desarrollo de una potencialidad. Ahora imagínate que ese alguien experto no es tan experto y está bajo influencias negativas y que manipula tu mente para hacerte pensar que la comida basura en realidad es lo mejor para tu organismo. Tu te hincharás a comer Mcdonalds pensando que es muy saludable, hasta que un día tu estomago reviente. Está claro que es solo un ejemplo.

Los patrones hipnóticos, se heredan de padres a hijos. Cada sistema familiar tiene sus propios patrones hipnóticos que al mismo tiempo se adaptan a los patrones hipnóticos de la cultura en la que viven.

¿Como sucede esta transmisión de patrones? A través de la emoción. Los padres sienten cosas y  los niños son muy perceptivos y captan todos los sentimientos y emociones que impregnan un sistema familiar. Esos sentimientos crean conexiones neuronales que hacen que actúes y pienses de una manera determinada. Y el mismo grupo familiar se encarga de que no salgas de ese patrón hipnótico. Es decir, si intentas actuar de manera diferente o pensar de manera diferente el grupo te rechaza. Como el niño necesita del grupo para sobrevivir, acaba por congelar el pensamiento propio. Es decir duerme una parte de su cerebro. Así quedamos atrapados en un patrón hipnótico.

 

¿Por qué es necesario romper con determinados patrones hipnóticos?

Normalmente un sistema familiar otorga una función a cada miembro de la familia y lo hipnotiza para que cumpla esa función. Todo ello de una manera subconsciente, es decir, los padres fueron hipnotizados por los abuelos, los abuelos por los bisabuelos, etc…. Esa función que te han encomendado tus familiares puede que coincida con tu misión de vida particular. Es decir, si tu madre te hipnotizó para que fueras un buen médico, entre otras cosas, y eso está de acuerdo con tu misión de vida particular, entonces es probable que te conviertas en un excelente médico. En este caso la hipnosis habrá dado un gran resultado. Estudiarás medicina sin mucho esfuerzo y conectarás con los pacientes de manera intuitiva.  Si además de ser médico, eres una mujer y tu madre quería que hicieras la función de cuidarla a ella y el padre cuando fueran mayores, entonces es probable que hayas sido hipnotizada para rechazar a los hombres y aunque verdaderamente desees crear una familia propia lo más seguro es que tus relaciones amorosas sean un desastre.

Ahora vayamos a un ejemplo más escabroso para entender mejor la envergadura del caso. Todos sabemos las consecuencias desastrosas que dejó la segunda guerra mundial. Se sabe que la abuela de Hitler servia en una casa de judíos cuando quedó embarazada y fue expulsada de la casa. Esa mujer tuvo un hijo bastardo (muchos piensan que fue embarazada por algún miembro de la familia judía). Probablemente la abuela de Hitler se sentía muy dolida con la familia judía, una madre soltera a finales del siglo 19 era rechazada en todos lados, y transmitió esos sentimientos de ira hacia los judíos, a su hijo (padre de Hitler). Se sabe que el padre de Hitler era un hombre muy violento y que pegaba a la madre y al hijo, además de  detestar a los judíos. El resto de la historia ya es conocida… Hitler heredó un patrón hipnótico de ira y desprecio que lo llevó hasta el extremo. Además coincidió que en Alemania existía un patrón colectivo de humillación y pérdida después de la primera guerra mundial, así que la ira y el desprecio hacia un colectivo determinado pudo hipnotizar fácilmente a un pueblo entero.

¿Cómo  acabar con los Patrones Hipnóticos nocivos?

Hay hipnosis más difíciles de acabar con ellas que otras. Primero hay que estar decidido a hacer un ejercicio consciente para decidir romper con un patrón que lleva repitiéndose toda una vida y posiblemente ha sido heredado transgeneracionalmente. Para ello hay que trazar un plan.

  1. Revisa tu historia personal: Es importante hacer un trabajo con el sistema familiar de uno mismo. Eso implica pensar en tu niñez, en cómo se desarrolló. Buscar las intenciones de tus padres con tu educación. Ver cuáles son sus emociones , su grado de contacto emocional. Hay que hacer un ejercicio para verse desde fuera, sin la óptica teñida de la emoción. Verte a ti y tu sistema familiar como si fueran una obra de teatro a la que tu asistes. Para eso hay profesionales que te pueden ayudar a reconstruir tu biografía humana. Yo personalmente recomiendo la obra de Laura Gutman Y Bert Hellinger.
    Una vez hayas trabajado con tus ancestros agradece tu llegada al mundo a través de ellos, pideles una bendición y déjalos ir. Ponlos detrás tuyo, no delante sino, van a entorpecer tu visión del cotidiano vivir.
  2. Atención Plena: Toma el habito de meditar. Empieza 5 minutos al día simplemente poniendo atención a la respiración. Concéntrate en cada una de las tareas que hagas. No dejes que tu mente vaya de aquí para allá divagando.
  3. Establece un plan maestro de metas: El plan maestro de metas te ayudará a enfocar tu mente cada momento en lo que quieres, considerando cada una de las áreas de la vida. En el CMEM te recomendamos nuestro programa de Ingeniería de la Realidad, dirigido y coordinado por Hernán Cáceres.
  4. Remueve tu Karma: Remover el karma es una manera consciente de tomar acción para limpiar los patrones hipnóticos que has heredado.

Remover el Karma para aumentar la fuerza vital

El concepto de karma viene de oriente y hace alusión a las consecuencias de nuestros actos. Según esta noción de la realidad, hasta que no tomas conciencia de la importancia de tus acciones y de lo que éstas provocan, estás generando un mal karma que puedes arrastrar a otras vidas.

Lo peor es que a medida que te vas enmarañando en acciones que no te aportan nada para tu crecimiento personal aumenta la posibilidad de que la mente pierda la capacidad de ver, hacer y reaccionar a aquello que SI le sirve para evolucionar. A medida que logras ver y reaccionar a las posibilidades que te ofrece la vida para  ser feliz, aumenta tu fuerza vital y de esta forma tu capacidad para vivir la vida según lo que planeas y deseas.

Desde el CMEM hemos preparado un audio que sirve para remover el karma con el sonido. Es una forma de hacer limpieza, de colocarse interiormente en el punto en el que ya no acumulas mal Karma (acciones negativas), y de esta forma ayudarte a ir desatando los nudos que se han creado en tu vida y no te permiten ver, ni alcanzar tus objetivos para ser feliz.

Audio de Remover el karma

Muy pronto se van a abrir las puertas a un entrenamiento de 3 días para ayudarte con la tarea de Remover el Karma.

Si te gustó el articulo puedes dejar un comentario abajo para saber tu opinión. Gracias

 

The following two tabs change content below.
Terapeuta del sonido. Coach. historiadora. Escritora del libro "Edición mental. la ley de la creación" best-seller en amazon. www.cristinapiera.com

Latest posts by Cristina Piera (see all)

Comments

comments