El poder de la responsabilidad

 

La responsabilidad da un poder inmenso porque lo convierte en creador. Usted es el creador de su realidad le guste o no.
Este es un punto muy delicado porque la mayoría de las personas no se pueden creer que ellos son los responsables de las cosas malas que les suceden. Las rupturas matrimoniales, los problemas de salud, el trabajo, etc…
“¿Por qué iba a querer tener un fracaso matrimonial? ¿Por qué iba a crearme mi ruina económica? ¿Por qué iba a crear conflictos con las personas que quiero? ¿Por qué iba a crearme un accidente?” se dicen la mayoría de las personas. Pero si uno empieza a ser honesto y sincero consigo mismo, se dará cuenta que por el motivo que sea, es responsable de lo que le ha pasado. Y eso da un gran poder porque si uno crea lo malo también puede crear lo bueno.
Solo hay que modificar el programa mental que ha dado un fallo en el resultado.
Para ser capaz de ver el error que le ha llevado a cometer un fracaso, usted debe hacerse responsable. No hay otra forma, lo contrario solo le llevará a seguir manteniendo a su “yo engañado”.
La “conciencia” de la responsabilidad se adquiere con la práctica, aunque también es probable que se le revele en un instante e incorpore de forma natural esta sabiduría.
Ahora veamos cómo se puede entrenar la responsabilidad.
Lo primero es darse cuenta del grado de responsabilidad que tiene: Sea honesto, piense, escuche y vea cuanto tiempo del día se queja de lo que le pasa. Esté atento a quién le echa la culpa de su desgracia: al vecino, a su esposa, al gobierno, a su padre, a su amigo, a la cultura… piense que a medida que uno se vuelve sofisticado las quejas se vuelven más sutiles.
Por la noche antes de dormir haga un análisis de conciencia y recuerde todos los momentos en los que usted se enfadó y le echo la culpa a alguien por su enfado o por su desgracia. En este punto también hay que poner énfasis en que responsabilizarse no es negar que alguien o algo está haciendo mal las cosas. Usted puede ver claramente y ser crítico con su gobierno, padre, vecino o lo que sea que crea que no está actuando bien según su código de valores. El problema viene cuando deja que ello le quite fuerzas para su proyecto y pierde el tiempo en quejas inútiles y desgastadoras.
¿Qué es mejor, enfadarse con las hierbas que crecen salvajes en el jardín o hacer algo para sacarlas?

“Si pasa todo el tiempo quejándose por las malas hierbas, la maleza le va a comer el jardín” Jim Rohn

La responsabilidad es muy liberadora y no todo el mundo está preparado para la libertad.
Nacemos siendo responsables de nuestros actos, es parte de la naturaleza humana llena de grandeza, pero nos olvidamos, es cuestión de recordar.

Ejercicio
Ahora rescate esa sensación liberadora de la responsabilidad y sitúese en su infancia. Recuerde algún momento en que hizo algo mal y reconoció haberlo hecho. Inmediatamente en su mente se generó un espacio vital, que le dio la fórmula de cómo hacerlo bien. Por ejemplo: cuando tuvo un examen en el colegio y suspendió y usted sabía que no había estudiado suficiente. No culpo a la profesora ni al dolor de cabeza, se responsabilizó y en seguida sintió que la respuesta a su fracaso era por falta de estudio. La siguiente vez seguro que aprobó.
Piense en cualquier ejemplo, porque sentir la grandeza de la responsabilidad le va a liberar. Aunque, no se exaspere buscando respuestas a sus malas actuaciones. Simplemente cuando algo no le sale, haga un poco de análisis. Plantéese las preguntas correctas y la respuesta vendrá en algún momento de lucidez.

Una vez decida volverse responsable hay varias cosas que puede hacer:
Conviértase en un testigo de sus acciones.
Véase a usted mismo como si estuviera actuando en una película y permítase ser un crítico sofisticado y sutil, que con gran respeto y amor le va a indicar, dónde está el fallo de su actuación.
Desapéguese de las sensaciones, cuando usted sea testigo de sus acciones, ello le permitirá obtener una objetividad que le ayudará a determinar exactamente donde está el fallo.
Lo difícil de entender es por qué nos hacemos cosas a nosotros mismos que no nos gustan. Mírelo de este modo. El gusto es modificable. Seguro que en algún momento le ha pasado que una comida que normalmente le parecía horrenda, de repente le empieza a gustar. Simplemente ha ensanchado su mente.
Cuando dejamos que las cosas sucedan sin poner calificativos de buenas o malas, enseguida entendemos la lección que lleva subyacente cada acción fallida.
Si busca la raíz de por qué o para qué le suceden las cosas que no tenía previstas, acabará encontrando qué parte de responsabilidad tiene y cómo puede cambiar el rumbo.

Entrene la mente para convertirse en observador desapegado que no vive reaccionando a lo que los otros hacen.
Ello lo conseguirá más fácilmente si se da cuenta que la mayoría de las personas están actuando en base a unos patrones mentales y unas creencias que nublan su verdadera esencia. Es fácil darse cuenta como cada uno gestiona su personalidad, aprendiendo un poco sobre psicología e inteligencia emocional.
Este no es un libro de psicología pero vamos a revisar algunos aspectos de la personalidad que llevan a fracasos en consecución de metas. Son aspectos ocultos en la sombra de la psique humana que saca un beneficio momentáneo para la personalidad egóica.
Las personas que son muy Victimitas, en el fondo sacan el beneficio de la atención a sus quejas. Es una manera de que alguien atienda sus maullidos. Se sienten reconfortadas con la atención que se les brinda por ser pobrecitas. Igual que las personas que son muy débiles y siempre se están enfermando. A estas personas la enfermedad les habilita para hacer exigencias.
También hay personas que siempre tienen conflictos (personas conflictivas) ya que es la manera de sentirse vivas porque en el fondo se sienten muy deprimidas. Incluso la depresión es una forma de encerrar el corazón en una caja donde uno se siente seguro. Si uno está deprimido no tiene por qué escuchar ni acercarse a la gente.
Entrene la mirada interior
Hay que saber mirarse por dentro e ir puliendo los rasgos personales que ha ido adquiriendo hasta este momento de manera inconsciente. Solo piense profundamente que cuando las cosas le salen mal, usted es el responsable. No se culpe, eso le quitaría energía, tan solo responsabilícese. La responsabilidad le dará energía y le otorgará el poder de la creación.
Sea lo más honesto consigo mismo y hágase las preguntas correctas.
Usted ha ido construyendo un personaje desde que nació para comunicarse con el mundo. Ese personaje tiene sentimientos, sensaciones, construcciones mentales y una filosofía que le lleva a interpretar el mundo desde una óptica. Cuando usted se familiarice totalmente con ese personaje, cuando lo conozca y lo acepte tal y como es, lo podrá cambiar. Sin verdadero conocimiento y plena aceptación no hay transformación.
La única manera de conocerse plenamente es mirándose interiormente. Con la mirada interior que todos tenemos, podemos ponernos en contacto con la verdad que viene del corazón. Esa verdad es objetiva e individual de cada persona porque tiene que ver con los sentimientos y emociones profundos de cada uno: de la rabia, la ira, el dolor, el anhelo, la nostalgia, la alegría, el afecto, la ternura. Mirarse por dentro significa enfrentarse a la verdad de lo que uno es. Si consigue ser lo suficientemente valiente como para aguantar la mirada, la inteligencia cardiaca le va mostrar el camino de la autorrealización. Aprender a mirarse por dentro es una maravillosa capacidad que le llenará de sabiduría y amor. Que le pondrá en contacto con usted mismo y con los demás seres humanos.
La mayoría de las personas viven totalmente desconectadas de sí mismas sin saber de donde proviene la energía que les nutre y así refuerzan una estructura psicológica que les lleva a la ruina y la infelicidad. Descubrir el circuito que sigue la mente para boicotear su sueño le va a liberar de las garras del destino.

El proverbio del famoso oráculo de Delfos de la antigua Grecia lo revelaba muy claramente:
“Conócete a Ti Mismo y Conocerá a los Dioses y al Universo Entero”.
Oráculo de Delfos

Si usted piensa que un amigo le ha traicionado, por ejemplo, en vez de orientar la energía hacia la ira, empiece a pensar por qué le sucede eso o para qué. Quizás la traición es una forma para que usted se dé cuenta que no está viendo la realidad afectiva de su entorno tal y como es. Usted está viviendo una ilusión y es bueno develar la realidad cuanto antes.
Si toda experiencia la pasa por su mirada interior usted va a convertirse en una persona más sabia y segura a la hora de interpretar el mundo.
Más adelante cuando hablemos de los patrones mentales veremos algunos rasgos psicológicos que se repiten en las personalidades.

Ahora veamos cómo funciona el mecanismo de la mente para saltar algunas barreras que no le permiten responsabilizarse:
Cuando algo le sale mal, su ego se siente herido por creerse incapaz, tonto o ineficiente y usted se defiende echándole la culpa del fracaso a otros: esposa, hijo, jefe, gobierno, amigo etc…
Si usted activa su mirada interior y hace un autoanálisis, puede llegar a ver en que se ha equivocado. En ese momento aparece el más grande de los críticos y esa rabia que sentía hacia su enemigo se activa contra usted. En ese momento, es cuando uno se paraliza y empieza a decirse algo como: ya no vale la pena, ese sueño era una tontería, es que no sirvo, no puedo y mil y una excusas para quedarse encerrado con su rabia.
Entonces ¿Qué hacer?

Ejercicio

Déjese sentir esa rabia, contra los que le han herido y contra usted, porqué es real y si se avergüenza de ella saldrá por otro lado de peor forma. Siempre respete sus sentimientos pero mire de canalizarlos para que no hagan sufrir ni a usted ni a nadie. La rabia es un sentimiento muy energético, transmútelo con el perdón y la comprensión profunda.
Consiga calmar su mente y sus emociones hasta conseguir ver los acontecimientos con “el testigo” que hay dentro de usted.
Reconstruya los acontecimientos como si estuviera contando lo que pasó en una película. Este punto es importante que salga de su mente, así que si puede contar con un buen amigo que le escuche sin juzgarle, genial. Si no, es bueno que consiga un terapeuta o coach que le ayude. Si esa opción tampoco es posible escríbalo en un papel con todos los detalles.
Una vez haya reconstruido los acontecimientos haga una llamada a su yo profundo y sabio para que le diga exactamente como le gustaría que hubiera sucedido. Después verbalícelo o escríbalo y vea cómo corta la película de fracaso y la cambia por la de éxito. Ello va a empezar a crear un nuevo camino neuronal que le va a dotar de nuevas habilidades emocionales y psíquicas.

Algunas preguntas de poder que puede plantearse son:

¿Cómo me sentía en el momento en que cometí las acciones que me llevaron al fracaso? ¿Por qué me sentía así? ¿Que actitud tenía? ¿Como podría mejorarmi actitud y mi estado emocional para no volver a cometer el mismo error? ¿El fracaso me libera, quizás era una trampa del destino para hacerme cambiar el rumbo? ¿realmente quería lo que tenía que lograr?

La responsabilidad está muy conectada con la aceptación del momento presente. Todo el sufrimiento que usted se crea es porque no acepta el resultado que ha tenido una acción o un momento de vida.
Recuerde: No se culpe, eso le quitaría energía, tan solo responsabilícese. La responsabilidad le dará energía y le otorgará el poder de la creación.

 

Si te gustó. Deja un comentario para la comunidad dando tu opinión. Gracias.

The following two tabs change content below.
Terapeuta del sonido. Coach. historiadora. Escritora del libro "Edición mental. la ley de la creación" best-seller en amazon. www.cristinapiera.com

Latest posts by Cristina Piera (see all)

Comments

comments

468

Submit a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>